
I remember when I gave it to you..
La vida te enseña a obedecer. A dejar la revolución idealista y a pensar en lo terrenal. A vivir en el ciclo, al ritmo de la rueda, al ritmo del reloj. Aunque a veces me quedo atrás, siento avanzar un poco mas de lo que solía...
La vida te enseña a ocupar un lugar más, a ser un número de la lista, a ser una cabeza del espacio, a ser nada más que un punto en el mapa, un dedo en el voto, una firma en la decisión. Te enseña a desconfiar. A sólo entregar una mano, pues la otra afirma la caída. Es un respaldo, una ayuda.
En mi, la vuelta del entorno, del medio, del espacio, provocó un recelo, un arrepentimiento. Un sólo decir y callar. Un mirar sin juzgar. Un abrazo sin beso. Un dar y no recibir. Un frío en la espalda que procuras no sentir. Una balanza desequilibrada.En mi la vida hizo nacer el espiritualismo, la mirada hacia lo alto, el conocimiento de la luz, cegadora, pero alcanzable. Me enseño a ser formal. A dar un saludo fraterno cuando sólo quieres escupir en la cara de aquel. A mirar con ojos penetrantes, sin decir una palabra, a quien te hiere. A sólo absorber y transmutar, y mirar a tu alrededor, y difundir paz, que quizás no está en tu interior, pero que es lo necesario para el Gran Cambio...
A mi la vida me hizo tocar lo mas profundo, sacar un pedazo y cargarlo en la espalda, a la espera de que cada día caiga un grano de arena, y mi carga infernal sea más suave, más liviana, más delicada. A subir lentamente la escalera de la evolución y llegar al fin del proceso, sin mirar lo duro que resulta.
La vida me enseño a escapar. A tomar mi propio tren y mantener las puertas abiertas a quien quiera unirse, y los que están en el camino, serán aceptados en el tren, en el tren de la verdad. De lo peor y lo mejor. Sólo un tren especial que llena corazones y vacía almas, que enciende estrellas y apaga luces.
El tren que se arma al andar, al caminar, al mirar el fin de la ruta, que no tiene tiempo ni lugar, sólo sueños, magia, vida eterna.
La vida me enseño a no mirar atrás, pero a detenerme a repasar. A integrar mis sentidos, a esperar luces, que no existen. A mirar y saber. A percibir en los ojos el dolor ajeno, el amor intenso e infinito.
La vida me da la visión de un niño, explicada con la experiencia del sabio, aunque no lo soy. Sé que sólo sé lo justo, y no enseño a quien no quiere. ¿Para quién canto sino para quien me escucha? Para quien sabe oír el cantar de mis letras. De mi sonido renaciente, que vuelve a respirar una vez mas, bajo la lluvia de fuego del medio, bajo la abrumadora barricada de burbujas, bajo el oscuro amanecer de la noche.
Bajo la sabanas sólo un cuerpo que se lanza al infinito, que espera en vano pasar la barrera. Mirar la frontera entre el día y la noche. El punto medio de las imágenes transparentes, que desea un alma de radiación positiva.
Y hoy que estoy entre volver y no volver, entre comenzar y a punto de terminar, siento una muerte, que provoca nacimiento de vida, de ganas, de posibilidad y poder, del verbo poder, y por fin veo tus manos que emergen de la nada, que abren en 180º y claman en ayuda. Yo no esperaba a nadie, pero mi tren se detuvo y te esperó.
Te invito a subir, a llegar y viajar. A formar parte del viaje. Toma tus sentimientos, tus temores, tus defectos, tu risa y tu abrazo, ponlo en la maleta y sube al gran viaje de la amistad. Ya no eres un número ni una cabeza más, eres un ser, que nace y siente y que esta bienvenido al tren.
¡No temas! Al tren no le falta combustible. Se alimenta de energía y fidelidad, y no tiene capacidad máxima, es un tren infinito, eterno. Te invito. Sube y forma parte del club de los viajantes.Tu ayuda, tu constancia, tu entrega y afecto, compraron el boleto de primera clase, que te tiene dentro de la mejor clase que viaja. Sólo procura viajar y no cansarte de recorrer y estar dentro de este agradable tren.
Gracias por estar ahí. Por un afecto maravilloso que se acerca sin pedido...
Dyan